El primer
calendario que tuvieron los Indios de Norteamérica fue según
los historiadores el caparazón de una tortuga. Estos se dieron
cuenta que cada trece lunas, se repetía la misma estación.
El caparazón de algunas tortugas llevaba trece círculos que
denominaron Rueda de la Medicina.
Algunos
documentos relatan la eficacia de la medicina india sobre enfermedades
y heridas. Para ello empleaban el entorno natural que les envolvía,
como raíces, plantas y algunas partes de la anatomía animal.
i Para
curar quemaduras utilizaban una cocción de hojas de tabaco hervidas
en agua. Con este liquido lavaban la herida que posteriormente aplicaban
polvo de tabaco machacado.
i El
reuma y los problemas respiratorios se combatían inhalando el humo
que producía la quema de corteza de cedro.
i Para
luchar contra algún tipo de fiebres algunas tribus hervían
corteza de un árbol llamado cornejo. Contra los parásitos,
los cherokees machacaban la raíz de una planta llamada raíz
rosada que también emplearon mas tarde algunos colonos.
Los indios
eran muy hábiles en la curación de heridas y las hemorragias.
Para ello utilizaban plantas, minerales y animales.
i Una
herida sangrante la curaban rapidamente con la aplicación de trozos
de una tela de araña. Esta cura era normal entre apaches y chipewas.
i Los
dolores de cabeza y los resfriados, los apaches, los curaban con el agua
de trozos de madera de arbusto hervidos en agua.
Dentro de
este pequeño apartado sobre la medicina india hay que mencionar
muy especialmente la medicina ginecología y la obstetricia. Hoy
en día algunos métodos que utilizaban algunas tribus son
perfectamente actuales.
Los colonos
cristianos creían que iba contra la Biblia aliviar los dolores del
parto, puesto que estos dolores constituían un castigo por
el pecado original. En algunas tribus los indios utilizaban medicinas para
calmar el dolor a las embarazadas, sobre todo en el parto. Estas medicinas
eran una mezcla de cortezas de cornejo, álamo y cerezo.
Aunque
las mujeres indias solían dar a luz de rodillas o en cuclillas,
durante el parto se la cambiaba de posición, dependiendo de la situación
del feto.
i Una
cosa que llama la atención es la que las comadronas arikaras se
envolvían las manos con un trozo de piel con pelo suave para no
hacer daño a la madre. Nunca tocaban la vagina de la madre, para
corregir la posición del bebe movían a la madre de un lado
a otro con extrema suavidad, mientras manipulaban el abdomen suavemente.
En caso de hemorragias post-parto, daban de beber zumo de cerezo.
Aqui
hay unas direcciones que pueden ser útiles.